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San Pedro Cholula | Mientras Petróleos Mexicanos investiga la procedencia y legalidad del uso del combustible, el gobierno municipal clausuró el encierro y oficinas administrativas de la línea de autobuses Puebla-Cholula, donde la tarde de ayer explotó un contenedor de diésel, ocasionando la muerte de un persona y heridas graves en otra.
Poco antes de las once de la noche de ayer, elementos de Protección Civil y de la Secretaría de Desarrollo Urbanístico, Ordenamiento Territorial e Imagen Urbana colocaron sellos de clausura y suspensión de actividades por carecer de autorización para funcionar como estación de abastecimiento a vehículos e incluso de permisos para operar como encierro de transporte público, entre otros agravantes que ponen en riesgo a las personas que habitan alrededor.
Por su parte, la Fiscalía General del estado de Puebla aseguró el inmueble ubicado en la esquina de 5 Sur y 9 Poniente por el fallecimiento de una persona y afectaciones en otra, y las posibles irregularidades que encuentre durante las indagatorias.

Previamente, la noche de ayer lunes, personal de Pemex se presentó al lugar a investigar la procedencia del combustible utilizado por la empresa para, aparentemente, cargar los vehículos en un terreno que funciona como estacionamiento nocturno y cercano a las oficinas administrativas, así como a unos metros de casas, negocios y centros de trabajo.
La paraestatal también averigua las condiciones de seguridad que se guardaban en el almacenaje y manejo de combustible.
Las clausuras, suspensiones de actividades y aseguramientos afecta a la principal empresa que desde hace nueve décadas brinda servicio de transporte público entre la ciudad de Puebla y Cholula.